El tratamiento de Endodoncia es conocido como “Tratamiento de Conductos”.

Es una especialidad que tiene por objetivo ayudar a conservar las piezas dentarias en boca por el mayor tiempo posible. De esta manera piezas con gran destrucción pueden ser rehabilitadas posterior a la realizada una endodoncia. Esto permite evitar los problemas que implica la extracción de una pieza dentaria, como los son el compromiso estético y alteraciones funcionales.

La mayoría de las piezas pueden ser salvadas pese a presentar extensa destrucción por caries o fracturas, incluso en piezas que se encuentran en estado radicular. La opinión definitiva la dará en especialista.

La evaluación de la pieza comienza con análisis clínico y radiográfico del diente en cuestión, considerando cuál es el grado de destrucción de la pieza, las características anatómicas de su raíz, la presencia o no de infección, permitiendo también tener una idea de la complejidad del tratamiento.

El objetivo del tratamiento es eliminar todo resto de tejido vital o contaminado de los conductos, y dejarlos limpios para luego se rellenados con un material de resina, dejándolos sellados en forma permanente. Para todo este proceso de se deben tomar radiografías.

La primera es para evaluar las características del diente, la segunda es durante el procedimiento para determinar la longitud del diente y una final para controlar cómo quedo el tratamiento.

Debe quedar claro que el tratamiento de endodoncia es sólo la primera fase para el tratamiento integral de una pieza dentaria. El tratamiento de estas piezas finaliza con la restauración adecuada para el grado de destrucción de la pieza.